Modelo educativo
En el Instituto Pachayachachiq estudiar es un proceso acompañado, estructurado y compatible con la vida adulta.
Nuestra propuesta pedagógica —cómo se estudia, cómo se organizan los contenidos y cómo se evalúa el avance— está definida en un modelo pedagógico propio y vinculante, que rige la elaboración de todos los temarios, sílabos y manuales del programa. Toda la actividad académica se desarrolla en el campus virtual y en sesiones de videoconferencia en vivo, combinando clases sincrónicas en horarios fijos, actividades asincrónicas para estudiar al propio ritmo y grabaciones publicadas cada semana con aviso por correo.
Los tres niveles del Programa Hampiq
El Programa Hampiq es un diplomado estructurado en tres niveles progresivos de especialización, que corresponden a los tres planos sobre los que opera la medicina tradicional andina: el fisiológico, el anímico y el espiritual. Cada nivel posee su propio objeto de estudio, sus propios métodos y su propia certificación. La separación de planos es una decisión metodológica del modelo: cada nivel edifica sobre la base del anterior sin confundir sus contenidos.
Nivel 1 · Hampiq
Plano físico. Forma al terapeuta en la aplicación de remedios naturales y terapias corporales: comprensión del cuerpo y sus sistemas, reconocimiento clínico de las dolencias físicas, materia médica vegetal y alimentaria, elaboración de los preparados y aplicación de las terapias sobre el organismo.
Nivel 2 · Runa Hampiq
Plano anímico. Forma al terapeuta en psicoterapia andina: diagnóstico emocional y lectura corporal, diálogo terapéutico e interpretación de sueños, psico-fitoterapia y psico-dietoterapia, y el tratamiento de dolencias como llakiq sunqu, manchaq sunqu, phiñaq sunqu y phutiq sunqu.
Nivel 3 · Willka Hampiq
Plano espiritual. Forma al terapeuta en las técnicas de diagnóstico, limpieza y restitución propias de la tradición: la lectura de coca y de huevo, las limpias y baños de purificación, los sahumerios y la recuperación del ánima vital (kamaq hampi), junto con la ritualidad terapéutica andina.
El eje fitoterapéutico
La medicina tradicional andina, en su plano fisiológico, es una medicina de base vegetal: la planta medicinal es su materia prima y sus principios activos son los responsables del efecto terapéutico. Los preparados —infusiones, decocciones, tinturas, oleatos, ungüentos, cataplasmas, emplastos, compresas y jarabes— son formas de presentación de esa materia vegetal, y los vehículos de aplicación —masajes, baños, sahumerios, vaporizaciones o enjuagues— son los métodos por los que alcanzan los sistemas orgánicos del paciente. La dietoterapia constituye el segundo eje, en complementariedad con la fitoterapia: comparte su misma naturaleza y sus mismos principios activos, y opera sobre todo en la fase de recuperación.
La secuencia clínica
Cada curso reproduce en su estructura interna el orden real del proceso terapéutico: primero se comprende el marco del tratamiento, luego se reconoce la dolencia, después se conoce la materia médica disponible, se elabora el remedio, se aplica la terapia y finalmente se acompaña la recuperación del paciente. Este orden no es arbitrario: corresponde a la secuencia que sigue el terapeuta en la práctica clínica y permite que el aprendizaje sea acumulativo y coherente, sin saltos ni inversiones. Al adoptarse como columna vertebral de todos los cursos, garantiza que cualquier módulo —de infusiones, de masajes o de baños herbales— siga la misma progresión interna.
El modelo pedagógico del Nivel 1
El Diplomado en Medicina Tradicional Andina se sustenta en un modelo pedagógico propio y vinculante. Cada módulo mensual comprende ocho sesiones obligatorias, cada una con un eje único y definido, organizadas en tres bloques que conducen del marco conceptual a la terapia aplicada. Esta estructura rige por igual todos los módulos del nivel y es la plantilla sobre la que se elaboran los temarios y manuales.
Conocimiento clínico previo
El estudiante comprende el marco del tratamiento y aprende a reconocer la dolencia: la fisiología básica del sistema corporal que atiende el módulo, el concepto y alcance de la terapia, el principio de equilibrio, el glosario en runa simi de la terminología del curso y los criterios para distinguir entre dolencias afines.
Materia terapeutica
El estudiante conoce los recursos disponibles: las plantas indicadas para las dolencias del módulo, con sus propiedades, principios activos, partes utilizadas, indicaciones y precauciones; y los alimentos de valor terapéutico, con sus caldos, jugos, dietas y ayunos, y los criterios de prescripción según la dolencia.
Intervención
El estudiante elabora el remedio, aplica la terapia y acompaña el restablecimiento: técnicas, proporciones y tiempos de elaboración; aplicación en casos comunes y complejos, con sus contraindicaciones y adaptaciones; y pautas de recuperación, signos de evolución y criterios de seguimiento y derivación.
El ciclo modular del Nivel 1
Los módulos del Nivel 1 se organizan por familias terapéuticas y por los sistemas corporales que atienden. Cada uno es autónomo y desarrolla en su interior la secuencia clínica completa aplicada a su ámbito, de modo que el estudiante puede incorporarse al inicio de cualquiera de ellos. El ciclo se recorre de manera continua a lo largo del año académico.
Preparados fitoterapéuticos
La transformación de la planta en remedio: las formas farmacéuticas de la tradición andina, sus técnicas de elaboración, proporciones, tiempos, condiciones de calidad y conservación.
Terapias de aplicación
Los vehículos por los que el preparado alcanza el organismo: la técnica base de cada terapia, el procedimiento para las dolencias comunes del sistema, los tiempos y ritmos adecuados y las recomendaciones durante el tratamiento.
Alimentación, depuración y diagnóstico
La materia médica alimentaria, la depuración corporal con plantas y las técnicas de lectura diagnóstica de la tradición andina, con las que se orienta el conjunto del tratamiento. El ciclo cierra con las ofrendas andinas por la salud y la gratitud.
Estructura modular y circular
Los programas se organizan en módulos mensuales autónomos y autocontenidos, cada uno concebido como una unidad completa de aprendizaje. Ningún módulo depende de otro como prerrequisito, y por eso el ciclo es circular: una cohorte puede incorporarse al inicio de cualquier módulo del año. Antes de integrarse al ciclo, toda cohorte cursa un mes introductorio obligatorio de fundamentos generales, organizado en tres bloques —los fundamentos teóricos de la medicina tradicional andina a nivel fisiológico, la herbolaria general (identificación, criterios de selección, recolección, secado y almacenamiento) y las técnicas generales de diagnóstico tradicional—, que asegura la base común sobre la que se construye el resto de la formación.
Acompañamiento permanente
Detrás de la formación hay un equipo dedicado a la permanencia y la conclusión de los estudios. La coordinación académica orienta al estudiante en su trayectoria, resuelve consultas y da seguimiento a su avance; el soporte al estudiante atiende las inquietudes técnicas y operativas por los canales institucionales. Para aprobar se exige un avance mínimo del 70 % en las actividades y la aprobación de las prácticas, criterio que se aplica con consistencia durante todo el trayecto.
La voz de nuestra comunidad
Testimonios institucionales de carácter compuesto, sin datos personales.
Comience su formación
El equipo de admisión le orientará sobre el programa que mejor se ajusta a su interés y sobre la cohorte disponible.